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Mostrando las entradas etiquetadas como sentimientos

´La sabiduría de los psicópatas, por Kevin Dutton. Extractos y comentarios al margen.

 La sabiduría de los psicópatas. Kevin Dutton. Barcelona: Editorial Planeta. 2013 (Edición original: 2012). Traducción: Ana Herrera Ferrer. La mente es un lugar propio, y en sí misma puede ser un cielo en el infierno, o un infierno en el cielo. [7] [citando a John Milton] ―Dicen que los seres humanos desarrollamos el miedo como mecanismo de supervivencia para protegernos de los depredadores ―me dijo una vez―. Pero no se ven muchos tigres de dientes de sable merodeando por Elephant y Castle, ¿verdad, chico? [12] En la época de nuestros antepasados, los individuos exageradamente vigilantes ante las amenazas pudieron haber resultado decisivos, según sugieren los biólogos evolucionistas, en la lucha contra los predadores, y desde ese punto de vista, la ansiedad indudablemente debió de servir como una ventaja adaptativa considerable. Cuanto más sensible eras a los roces que se oían entre la maleza, más probable era que te mantuvieses vivo tú, tu familia y los miembros de tu grupo extens...

El arte de amar, por Erich Fromm. Extractos y comentarios al margen.

El arte de amar. Erich Fromm (1900-1980). Traducción: Noemí Rosenblatt. 1ra edición, 10ma reimpresión. Buenos Aires: Paidós. 2015. Original: 1956. Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. De ahí que para ellos el problema sea cómo lograr que se los ame … [13] … ser útil, modesto, inofensivo … [14] La segunda premisa que sustenta la actitud de que no hay nada que aprender sobre el amor, es la suposición de que el problema del amor es el de un objeto y no de una facultad. La gente cree que amar es sencillo y lo difícil encontrar un objeto apropiado para amar ―o para ser amado por él―. [14] [Á: “La gente”] «Atractivo» significa habitualmente un buen conjunto de cualidades que son populares y por las cuales hay demanda en el mercado de la personalidad. [15] … la sensación de enamorarse sólo se desarrolla con respecto a las mercaderías humanas que están dentro de nuestras posibilidades de inter...

CITA#16 - Muertes tan muertes, por Mauricio Feller

Hay muertes tan muertes tan ombligamente muertes tan espejamente muertes tan madremente muertes tan ventanamente muertes que un día cualquiera tomas el metro, tomas un taxi te llevas a ti mismo al cementerio le tiras unos billetes al primer sepulturero que pillas y que se haga cargo te deje donde quiera das media vuelta te fumas un cigarrillo te sientes inquieto caminas a casa con ese inconfesable alivio de quien ha cuidado por años a un viejo que se caga se mea grita maldice exige esbozas una sonrisa cuando piensas en todas las cosas que del difunto vas a heredar pero pasa algo raro la gente te mira con asco y horror se te ha caído la piel de la cabeza a los pies qué mierda me pasa no hay barrio no hay casa no hay nada qué hacer y qué cosa más rara de pronto y por nada te empieza a gustar la idea de andar sin zapato, sin pellejo Pero lo que no esperabas y lo que a la ciencia, al gobierno a la prensa y a dios más confundieron es que en vez de co...

CITA#11 - por Agustina Wischnivetzky

¿qué sabrán las cartas del instante del beso del temblor en la cercanía? ¿qué sabrán del fuego de lo que arde de lo que vive de la canción que estremece? las cartas tan quietas tan blancas ¿qué podrían saber de una mirada somnolienta perdida ? las cartas no son de este mundo reseco solo atestiguan una nostalgia de domingo una lluvia en trozos pero no, nada más pueden saber solo reflejos de instantes puestos en un cajón en un regazo en un par de manos las cartas todavía suspiran mientras el amor dobla todas las esquinas ( http://agustinawisch.blogspot.com.ar/ )

CITA#8 - Duelo por la muerte de mi padre, por Hernán Casciari

CITA#1 - Cuento de Literatura no Literaria, por Macedonio Fernández

  En aquel bar, restaurante y confitería bastísimos, abundantes de lo más variado y caprichoso, servía desde veinte años a multitud de clientes renovándose, con una solicitud y presteza incasables, Tomás, una santidad de lo servicial y de cordialidad y simpatía a todo cliente y sus gustos y antojos, que le alegraban siempre y no le irritaban nunca por exigentes y laboriosos de satisfacer y combinar. El gusto de cada uno, de infinita variedad, todos tan legítimos y con los que somos poco tolerantes a menudo, era su Pasión.   ¡Podrá creerse que hubo quien a sabiendas marchitó por un momento, hirió y desmayó esta actitud humana tan hermosa, esta real y constante caridad, esta magnífica postura de ser genuinamente Hombre! Ser un humano cual Tomás es ser hoy un inmenso revolucionario, un invitante máximo a la verdadera recuperación humana, ya quizá desesperada en medio de tantos discursos, cataduras, y aposturas de benevolencia y ciencia, cuando solo se practica servir bombas, m...

Dejá

  Nadie puede enseñarte a llenar tu carne de abrazos que se deshacen como nubes azotadas por las corrientes estivales.   Nadie puede enseñarte a llenar tus días con silencios, pasajes a cientos de recuerdos y pensamientos que eligen hacia dónde soplar las velas de tu mente.   Nadie puede enseñarte a pronunciar la última palabra y a hacerla danzar bellamente con la última mirada que le entregarás antes de que la atmósfera y la tierra la engullan a la distancia.   Nadie puede enseñarte a necesitar sostener su mano para sentir qué alto te mantiene amarrado a un mundo en el que entre todos nos comemos.   Nadie puede enseñarte que no vale la pena ocultar todo lo que palpita bajo la piel, uno lo aprende solo, recién cuando el hedor empieza a fastidiar por las noches. Dejá que el Sol mime a eso que guardás, y verás cómo crece.

El momento de decir 'adiós'

  Cuando llega el momento de decir ‘adiós’, los años que encendieron la Luna y el Sol se licuan en lo profundo y salen a flote en los ojos, donde danzan para celebrar y devolver la belleza que han recibido.   Cuando llega el momento de decir ‘adiós’, el verano se hace invierno y el invierno se hace verano, porque la Tierra sigue girando incluso cuando todo está en silencio y quietud.   Cuando llega el momento de decir ‘adiós’, nos convertimos en un piano callado en medio de la sala que el público ya ha abandonado, mientras el último reflector recalentado dibuja las pelusas del aire y la sombra debajo de nosotros. Las teclas no se mueven, pero las cuerdas aún vibran en el interior, murmurando algo indecible. Se apaga la luz hasta la próxima función.   Cuando llega el momento de decir ‘adiós’, cabe en nuestros pulmones todo el viento que sopló, y no hay suspiro que deshinche los recuerdos o la nostalgia.   Cuando llega el momento de decir ‘adiós’, un abra...

¿Qué...?

¿Qué queda del Sol si ignoramos su luz? ¿Qué queda de la luz si ignoramos nuestros ojos? ¿Qué queda de nosotros si nos quitamos el pensamiento? ¿Qué queda del pensamiento si nos quitamos a nosotros? ¿Qué queda de un beso si lo desnutrimos de amor? ¿Qué queda del amor si lo desnutrimos de acción? ¿Qué queda del viento si no juega con las hojas? ¿Qué queda de las hojas si no juegan con el Sol? ¿Qué son los sueños si no los interrumpe la realidad? ¿Qué es la realidad si no la interrumpen los locos? ¿A quién servirá el tiempo si se olvida el calendario? ¿A quién servirá el calendario si se olvida el espacio? ¿Qué será lo verde si mueren las plantas? ¿Qué serán las plantas si muere lo gris? ¿Qué será del peligro si se cansa el miedo? ¿Qué será del miedo si se cansa la sangre? ¿Dónde irá la libertad si se rompen las cadenas, si cada vez que se va, deja la jaula abierta, para, al caer la noche, tener dónde dormir?

Soy

  Soy el lugar en el que estoy, y los lugares en los que estuve. Soy las personas que me abrazaron, y también las que no quise abrazar. Soy lo que veo parado desde aquí, y también soy todo eso que tengo miedo de ser. Soy los golpes que he recibido y las cicatrices que dejé en los demás. Soy lo que he sido y también lo que quisiera ser. Soy las proteínas que como, las que dejo en el plato, y las que decidí no servirme. Soy esas cosas que no me interesan, y también todos esos recuerdos que ya no sé cuánto tienen de verdad y cuánto tienen de mala memoria. Soy la luz que se escabulle por mis pupilas, el aire que renueva mi sangre, y también soy todo lo que elijo no ser. Soy lo que olvidé, y todas esas cosas que ofrecí para obtener otras. Soy las decisiones que no me atreví a tomar y también todas esas órdenes que obedecí. Soy todo lo que no pienso y todo lo que conozco. Soy mis ganas de tomar té rojo por las mañanas y la energía que gasto durante el día. Soy la casualidad de mis padr...

Evanescencia

  Se conocieron en el verde del pasto, en medio de recuerdos que la noche inventó. Sus ojos dudosos jamás se llenaron de tantas  certezas, y se acercaron a paso rápido para envolverse en los brazos del otro. La piel jamás había sido tan útil como a la hora de convivir con aquella calidez. Sus pies se levantaron y dieron vueltas en el aire, sin despegarse jamás de sus brazos, de su cintura, de su pecho. La risa de ambos hacía vibrar la atmósfera y la llenaba de belleza simple que cuesta comprender. En la cercanía de sus ojos todo parecía difuminarse. Su sonrisa a centímetros resplandecía como envuelta en calor o como atrapada por sueños prontos a desaparecer. Qué maravillosos sus cabellos, qué maravillosos sus dedos jugando en el castaño a perderse y a encontrarse, y qué sublime el andar de los haces solares por su piel, saltando delicadamente desde sus bellos casi siempre imperceptibles. Qué misteriosas las líneas de su rostro, capaces de atraer memorias jamás vividas, y de...

Ataque 77 - Arranca corazones (Ukelele Cover)

  Hola.   Ataque 77 es una banda que no conozco, pero este es uno de sus más grandes "hits", si no es que es el más grande ("grande" hace referencia a "famoso"). Como sea, la cuestión es que estaba muy de moda cuando yo estaba en mis últimos años de primaria, y la pasaban bastante por los canales de música (desde hace años que ya no miro esos canales). Sin embargo, esta no es una de esas canciones que termina gustándote porque las escuchás en tu casa, las escuchás en el colegio, las escuchás por las calles, las escuchás en la casa de tu primo y las escuchás hasta mientras cagás porque alguien pasa por la ventana reproduciéndola con su celular. No, esta canción siempre me gustó. No como para decir "oh, amo esa canción", y ni siquiera como para decir" me gusta mucho esa canción", pero me gusta. No sé, algo me conectó a ella desde niño, y aunque creo que esa conexión ya no está, quedó el recuerdo.

Este no es un video artístico

  Hola.   Este video surge básicamente porque encontré en mi computadora un video de hace un año (cuando aún tenía esa enfermedad obsesiva paso-del-tiempo-fóbica que me forzaba a registrar la mayor cantidad de cosas posibles, y luego almacenar esos registros), y aprovechando que estaba compuesto por un pelotudísimo melodrama, quise aprovecharlo para experimentar con la edición de audio y también con algunos efectos de video, para ver si podía aprender a manejar un poco más los softwares que tengo en mi computadora.   Muchas gracias por mirar, escuchar y leer.

Todo es circular

  Todo es circular. Una vez que llegás a un extremo, estás a menos de un paso de regresar a donde estabas antes. Me he dado cuenta de que la obsesión por la libertad, como cualquier otra obsesión, en realidad nos aleja de la felicidad o el bienestar que buscamos al luchar por eso que tanto deseamos, que obsesivamente anhelamos. Me es imposible no recordar la “hiperintensión” de Viktor Frankl al hablar de esto. Uno lucha contra “el sistema”, contra las normas establecidas que nos “amarran” a todos, y muchas veces busca la libertad por el camino contrario a todas esas normas, pero, ¿por qué siempre ir hacia la dirección opuesta a la que indica el letrero? Si la moda te impone el azul, y vos usás el rojo, ¿no estás haciendo lo mismo que los que se ponen el azul, pero a la inversa? Desde hace años que lo pienso: el problema no está en los sistemas políticos, sociales, educativos o económicos, sino en las corrompidas o fácilmente corruptibles personas que los ejecutan, que los ejecutamo...

La Insoportable Levedad del Ser

  " La Insoportable Levedad del Ser " (" The Unbearable Lightness of Being ") es una película estrenada en 1988, dirigida por el estadounidense Philip Kaufman, editada por Vivien Hillgrove Gilliam, Michael Magill, Walter Murch y B.J. Sears, basada en la novela " Nesnesitelná lehkost bytí ", escrita por el checo Milan Kundera y publicada en 1984. Más información acerca en la página de imdb de la película  y en el artículo de Wikipedia acerca del libro .   En cuanto a lo argumental, básicamente, la película nos cuenta lo que sucede cuando Tomas (Daniel Lay-Lewis), un médico checo que considera que el sexo y el amor son cosas diferentes y que va cada una por su lado, conoce a Tereza (Juliette Binoche), una joven camarera que aspira a ser fotógrafa. Se enamoran y entablan una relación, pero mientras él sigue pensando que el sexo es sólo sexo y continúa 'acostándose' con su amiga Sabina (Lena Olin), Tereza no entiende " cómo alguien puede tener se...

La Luna es blanca

  Ella iba por el mundo diciendo “la Luna es blanca”. Estaba en completo silencio, y no sólo ella, todos en una sala, y repentinamente, lo decía: “la Luna es blanca”. Parecía hacerlo sólo porque sí, como si tuviera una especie de miedo al silencio, o quizá porque impulsos nerviosos erróneos la obligaban, como sufriendo un síndrome de Tourette. A veces, lo decía cuando iba caminando por la calle, sin importar a dónde iba, o cómo estaba vestida, o si estaba llegando tarde o no; detenía a alguien, sorprendiéndolo, lo miraba a sus pupilas, y le decía: “la Luna es blanca”.   Una tarde estaba lloviendo. Había quedado atrapada en la pequeña galería que llevaba al recibidor del edificio de su facultad. Veía las gotas caer frente a sus ojos, pero no estaba segura de qué estaba mirando. Sin que lo notase, un joven de cabellos rizados y claros se paró a meros dos metros de ella, y se tomó su tiempo para abrir su paraguas; incluso le dedicó una mirada rápida. Con el objeto sobre sí...

La Ley Fundamental

  Me acabo de dar cuenta. Con frecuencia creía que el amor era algo normal, algo que recorría el Cosmos y la Tierra como un átomo de hidrógeno o un electrón cargado, que lo hacía funcionar todo, que era lo que respiraban desde los astros hasta las células, pero ahora me doy cuenta de que si existe algo sobrenatural, o antinatural, algo que no es propio del Universo, de la naturaleza, y por lo tanto tampoco del ser humano, es el amor.   Es que, ¿en qué cabeza cabe una idea como el amor, en medio de un universo en el que nada nuevo puede aparecer y nada viejo puede desaparecer, en el que no existe una acción sin una reacción, en el que las partículas dejan un cuerpo sólo para ir a otro? El mundo es un “ojo por ojo, diente por diente”, desde las órbitas planetarias hasta cualquier acuerdo económico cotidiano, desde la cadena alimenticia hasta una relación de pareja entre adolescentes. No es venganza, no es justicia, no es malo, no es bueno, es Intercambio, o como lo llamarían en...