Hola. Sobre esto, sólo puedo pedir que Dios, los artistas, los filósofos y los cómicos me perdonen y no me envíen a sus particulares infiernos cada uno. Si no lo hacen... Bueno... Supongo que arderé por el resto de una sutil eternidad... Gracias y disculpas por hacerlos ver, leer y escuchar esto...
Desde el verano de 1996