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Mostrando las entradas etiquetadas como personas

Todo lo que soy capaz de (no) decir. Violeta Vazquez. Extractos y comentarios al margen.

Todo lo que soy capaz de (no) decir. Violeta Vazquez. Buenos Aires: Del Nuevo Extremo. 2018. Niño con ropas de razonable. Aterrado con boinas de caminante. Hecho a sí mismo, siempre pudiendo. Cuando no puede, pudiendo. Cuando no sabe, sabiendo. [14] Escapando del devaluado “sí mismo” y en busca de ser la mitad de algo distinto. [16] El error te elonga la identidad … [20] ¿A quién cuidás con tu locura? [23] Nada de su cuerpo me produce asco, nada de su andar, de lo que puedo ver, sentir, oler, gustar. En cambio, me asqueo de su lenguaje abultado, de sus argumentaciones indiscutibles, de su habilidad para manipular cualquier discurso. [24] Es arte de cierta gente, el hacerse imprescindible. [27] Los vínculos están hechos para la desilusión del Yo, que quiere controlar, dominar y clasificar las experiencias en cajones conocidos. Los vínculos sobreviven si dejamos que nuestras identidades se vean profundamente afectadas, desconsolidadas y deconstruidas. Los vínculos son el mayor desafío d...

El hombre en busca de sentido, por Viktor Frankl. Extractos y comentarios al margen.

El hombre en busca de sentido. Viktor Frankl (1905-1997). Traducción de Christine Kopphuber y Gabriel Insausti Herrero. Buenos Aires: Herder. 2004. (Original: 1946) Korczak no es un tipo muy conocido, aunque está representado en una conmovedora estatua en Yad Vashem, en Jerusalén. En 1942 deportaron a sus huérfanos al campo de Treblinka, y a Korczak le ofrecieron la opción de quedarse. Desestimó la oferta y subió al tren que los deportaba, con dos pequeños huérfanos en sus brazos mientras les contaba historias alegres. Lo mataron por solidaridad con los huérfanos. En este caso, ese gran hombre no sobrevivió a causa de su sentido de la vida, murió por él. Otros héroes reales fueron asesinados por defender a un compañero, o por ocupar el lugar de otro recluso en la fila, o por negarse a cumplir una orden de la SS para agredir a otra persona, o por dar un trozo de pan a un niño hambriento. En cualquier caso, los prisioneros sabían muy bien que los mejores de entre nosotros no regresaron d...

´La sabiduría de los psicópatas, por Kevin Dutton. Extractos y comentarios al margen.

 La sabiduría de los psicópatas. Kevin Dutton. Barcelona: Editorial Planeta. 2013 (Edición original: 2012). Traducción: Ana Herrera Ferrer. La mente es un lugar propio, y en sí misma puede ser un cielo en el infierno, o un infierno en el cielo. [7] [citando a John Milton] ―Dicen que los seres humanos desarrollamos el miedo como mecanismo de supervivencia para protegernos de los depredadores ―me dijo una vez―. Pero no se ven muchos tigres de dientes de sable merodeando por Elephant y Castle, ¿verdad, chico? [12] En la época de nuestros antepasados, los individuos exageradamente vigilantes ante las amenazas pudieron haber resultado decisivos, según sugieren los biólogos evolucionistas, en la lucha contra los predadores, y desde ese punto de vista, la ansiedad indudablemente debió de servir como una ventaja adaptativa considerable. Cuanto más sensible eras a los roces que se oían entre la maleza, más probable era que te mantuvieses vivo tú, tu familia y los miembros de tu grupo extens...