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Mostrando las entradas etiquetadas como sentido

Problemas de lingüística general I. Émile Benveniste. Extractos y comentarios al margen.

Problemas de lingüística general I.  Émile Benveniste (1902-1976). Traducción: Juan Almela. México DF: siglo xxi editores. 2015. Obra original: 1966. … se discierne que las “categorías mentales” y las “leyes del pensamiento” no hacen, en gran medida, sino reflejar la organización y la distribución de las categorías lingüísticas. Pensamos un universo que primero nuestra lengua modeló. [8] Para el sentimiento ingenuo del hablante, como para el lingüista, el lenguaje tiene por función “decir alguna cosa”. ¿Qué es exactamente esa “cosa”, en vista de la cual el lenguaje es articulado, y cómo deslindarla con respecto al lenguaje mismo? [9] [Á: yo quiero decir la naranja, pero la naranja sólo es tal en cuanto la vuelvo la naranja mediante mis discriminaciones perceptivas y lingüísticas. El lenguaje me usa para tocarse a sí mismo] [¿Por qué en cuestiones lingüísticas se usarán tanto las frutas como ejemplo? ¿Estaremos buscando un poco de dulce en medio de un tema tan agrio? Cuac.] Cad...

El hombre en busca de sentido, por Viktor Frankl. Extractos y comentarios al margen.

El hombre en busca de sentido. Viktor Frankl (1905-1997). Traducción de Christine Kopphuber y Gabriel Insausti Herrero. Buenos Aires: Herder. 2004. (Original: 1946) Korczak no es un tipo muy conocido, aunque está representado en una conmovedora estatua en Yad Vashem, en Jerusalén. En 1942 deportaron a sus huérfanos al campo de Treblinka, y a Korczak le ofrecieron la opción de quedarse. Desestimó la oferta y subió al tren que los deportaba, con dos pequeños huérfanos en sus brazos mientras les contaba historias alegres. Lo mataron por solidaridad con los huérfanos. En este caso, ese gran hombre no sobrevivió a causa de su sentido de la vida, murió por él. Otros héroes reales fueron asesinados por defender a un compañero, o por ocupar el lugar de otro recluso en la fila, o por negarse a cumplir una orden de la SS para agredir a otra persona, o por dar un trozo de pan a un niño hambriento. En cualquier caso, los prisioneros sabían muy bien que los mejores de entre nosotros no regresaron d...