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CITA#2 - Debo partirme en dos, por Silvio Rodríguez

No se crean que es majadería. Que nadie se levante, aunque me ría. Hace rato que vengo   lidiando con gente que dicen que yo canto cosas    indecentes.   Te quiero, mi amor, no me dejes solo. No  puedo estar sin ti, mira que yo lloro.  ¿No ven? Ya soy decente, me fue fácil. Que  el público se agrupe y que me aclame. Que se  acerquen los niños, los amantes del ritmo; que se queden sentados los intelectuales.  Debo partirme en dos, debo partirme en dos...  Unos dicen que aquí, otros dicen que  allá, y yo sólo quiero decir,  sólo quiero cantar, y no importa la suerte  que pueda correr una canción.  Unos dicen que aquí, otros dicen que  allá, y yo sólo quiero decir,  sólo quiero cantar,   y no importa que luego  me suspendan la función.  Yo también canté en tonos menores. yo también padecí de esos dolores. yo  también parecía cantar como un santo. yo ta...

CITA#1 - Cuento de Literatura no Literaria, por Macedonio Fernández

  En aquel bar, restaurante y confitería bastísimos, abundantes de lo más variado y caprichoso, servía desde veinte años a multitud de clientes renovándose, con una solicitud y presteza incasables, Tomás, una santidad de lo servicial y de cordialidad y simpatía a todo cliente y sus gustos y antojos, que le alegraban siempre y no le irritaban nunca por exigentes y laboriosos de satisfacer y combinar. El gusto de cada uno, de infinita variedad, todos tan legítimos y con los que somos poco tolerantes a menudo, era su Pasión.   ¡Podrá creerse que hubo quien a sabiendas marchitó por un momento, hirió y desmayó esta actitud humana tan hermosa, esta real y constante caridad, esta magnífica postura de ser genuinamente Hombre! Ser un humano cual Tomás es ser hoy un inmenso revolucionario, un invitante máximo a la verdadera recuperación humana, ya quizá desesperada en medio de tantos discursos, cataduras, y aposturas de benevolencia y ciencia, cuando solo se practica servir bombas, m...

El Significado de Tingo

  Hola.   Hace unos meses tuve una serendipia interesante (¿sería serendipia si no fuera interesante?), una tarde en que no tenía ganas de ir a un evento, pero fui igual. Era una especie de previa para un festival de artes audiovisuales, y una vez que estuve ahí, mis ganas de no estar se intensificaron, así que al cabo de veinte minutos de proyecciones por acá, colores por allá, ruidos molestos por el otro lado, y qué se yo, me regresé a casa. Pero volví por una calle diferente a la que uso normalmente, y me encontré una promoción de tres libros a elección por cien pesos (no sé en qué momento estás leyendo esto, pero mientras lo escribo, cien pesos es el valor de un solo libro, y bastante barato, así que la promo está bien, muy bien). Entre los libros que cacé emocionado está El significado de Tingo . El autor se llama Adam Jacot de Boinod, y no puedo decir mucho más acerca de él que lo que propone su página de wikipedia en inglés: un escritor británico famoso por sus recolec...

Pequeñas Serendipias Literarias

  Hola.    Una mañana estaba en la facultad, en la clase de Introducción al Conocimiento Científico. Cuando terminó el primer módulo fui al baño, y mientras hacía lo mío en el mingitorio, vi escrito en la pared con fibrón negro: "Quien tiene magia no necesita trucos". No sólo me gustó la frase, sino que también me gustó encontrarla ahí, donde no me la esperaba, donde generalmente sólo hay escritos algunos nombres propios acompañados de improperios o expresiones políticamente incorrectos y números telefónicos. Me pareció muy interesante cómo esa frase se escabulló en ese lugar, y "azarosamente" (entre comillas porque, al estar en un espacio público, tarde o temprano alguien la leería) me encontré con ella. Entonces, como buen plagiador de ideas que soy, pensé en que yo también quería hacer eso, quería escabullir frases y breves poemas por la ciudad, para que las personas se encontraran con ellos de casualidad y pudieran dedicarle un instante a la literatura y, sobre...

Objetual

  Hola.   Después de más de un mes de inactividad, le regreso algo de vida al blog. Quiero compartir acá otro blog que realicé como tarea para una cátedra de la facultad, llamada Seminario-Taller de Arte Objetual. La consigna era armar una especie de simulación de página web de artista; teníamos que incluir una biografía, un statement o declaración de intenciones, las obras (o el registro digital de las mismas) realizadas, y referentes artísticos que tuviéramos para realizar nuestro trabajo, ya sea a nivel temático o estético.   En el blog está la información de la temática que trabajé, así que no me voy a detener a dar detalles de esa índole acá. Simplemente voy a dejar el link: http://angelopbertoldiobjetual.blogspot.com.ar/   Como la experiencia me pareció divertida, voy a seguir actualizando esa seudo-página con más trabajos y textos. El cuatrimestre no me alcanzó para concretar todas las ideas que tenía en mente. Y seguro irán cayendo más con el tiempo. ...

"Las Hijas de Bernarda"

  Noche nublada de domingo. Las nubes no caían a la ciudad, sino que las luces de la ciudad rebalsaban en las nubes. Fresco. Especial para caminar. Sin tiempo. Un olor como a silencio, a que no va a pasar nada malo. Fui a ver teatro. Las Hijas de Bernarda, en el complejo cultural Galatea, con dirección (versión) y puesta en escena de Edgardo Dib, y a cargo de la Compañía Artística Sandra Sisti y la Compañía Teatral ELE-TE. La obra básicamente muestra cómo una mujer criada “a la antigua” (Bernarda Alba, interpretada por Javer Lúquez Toledo) impone al encierro a sus hijas luego de la muerte de su marido, para mantenerlas al resguardo de los pecados y los chismes del pueblo, para mantener el buen nombre y la honra de la familia; pero la menor, Adela, no está dispuesta a envejecer entre paredes y perderse la vida (o el sexo), así que sale a escondidas para acostarse con un tipo, que de paso es el pretendiente de su hermana mayor. Pero todo esto lo digo sólo para contextualizar un poco ...

Dejá

  Nadie puede enseñarte a llenar tu carne de abrazos que se deshacen como nubes azotadas por las corrientes estivales.   Nadie puede enseñarte a llenar tus días con silencios, pasajes a cientos de recuerdos y pensamientos que eligen hacia dónde soplar las velas de tu mente.   Nadie puede enseñarte a pronunciar la última palabra y a hacerla danzar bellamente con la última mirada que le entregarás antes de que la atmósfera y la tierra la engullan a la distancia.   Nadie puede enseñarte a necesitar sostener su mano para sentir qué alto te mantiene amarrado a un mundo en el que entre todos nos comemos.   Nadie puede enseñarte que no vale la pena ocultar todo lo que palpita bajo la piel, uno lo aprende solo, recién cuando el hedor empieza a fastidiar por las noches. Dejá que el Sol mime a eso que guardás, y verás cómo crece.